El Akasvayu ha inscrito su nombre en la relación de equipos campeones europeos, después de imponerse al Azovmash de Ucrania en la final de la Copa FIBA, lo que confirma que el club catalán está ahora en la misma esfera que los grandes del baloncesto continental.
La llegada de la firma Akasvayu como patrocinador supuso la llegada de una serie de estrellas al equipo, aunque el salto de calidad ha llegado con Svetislav Pesic, un técnico al que no hay título que se le resista y que ya le dio al Barcelona la Euroliga.
Una final muy reñida
La victoria del domingo, sin embargo, no resultó tan fácil como se esperaba, en buena parte porque, desde el inicio, ya se vio que la presión iba a ser el principal enemigo de unos jugadores.
El cuadro catalán acabó el primer periodo con una mínima ventaja de dos puntos (17-15) gracias a que un jugador con experiencia en citas de máxima relevancia como es Ariel McDonald asumió la responsabilidad y anotó cuatro triples.
En el segundo cuarto la máxima diferencia para el Akasvayu fue de seis puntos (34-28, min.17), cortada de raíz con dos triples de Kenan Bajramovic y Khalid El-Amin, quién se cargó con tres faltas antes del descanso, al que se llegó con una ventaja catalana de cuatro puntos (40-36).
En el tercer cuarto el Akasvayu reforzó su trabajo defensivo, lo que que permitió que los jugadores le imprimiesen velocidad al ataque y la brecha se situara primero en los diez puntos (51-41, min.23) para alcanzar más tarde los trece (54-41, min.25).
El equipo ucraniano recortó las diferencias a sólo dos puntos (55-53) para acabar el tercer cuarto con un 59-55 que confirmaba que el conjunto de Pesic no había matado el partido.
Pero el Akasvayu estaba lanzado y los jugadores del Azovmash sin fuerzas para frenarlo. Marc Gasol y Gregor Fucka tiraron de su calidad para decidir de una vez la final (69-78, min.39) y, en el minuto que quedaba, al equipo ucraniano la faltó fuerza para frenar al nuevo campeón de la Copa FIBA.
jueves, 10 de mayo de 2007
miércoles, 9 de mayo de 2007
Etosa & Akasvayu
ALICANTE. El Etosa Alicante no demostró ayer que realmente quiera mantener la categoría en la Liga ACB la próxima campaña. Ayer los jugadores de Trifón Poch fueron arrasados de la pista por el Akasvayu Gerona por una diferencia de 19 puntos (70-89).
Los alicantinos no supieron en ningún momento jugar con la presión que conlleva el estar jugándose la permanencia. Los catalanes no tuvieron piedad y desde una buena base de concentración y juego inteligente jugaron, como si de un muñeco se tratase, con el Etosa, que tendrá que esperar a la última jornada para saber si la próxima temporada estará en la Liga ACB.
Para más complicación, un rival directo como el Vive Menorca ganó tras la prórroga ante el Estudiantes por 81 a 79. La suerte que le queda a los jugadores de Trifón Poch es que en la última jornada de la Liga Regular los menorquines se enfrentan a un Polaris World Murcia que todavía tiene cosas en juego. Es el problema de dejarse los deberes para el final.
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